
Objetivo: Escribir una escena o microrrelato (máx. 500 caracteres) donde los sonidos de la tormenta sean los protagonistas. La imagen queda en segundo plano: aquí manda el oído.
1. Prepara el ambiente
Busca un audio de tormenta con lluvia, viento y truenos (YouTube, Spotify o cualquier app de sonidos).
Ajusta el volumen a un nivel cómodo, que te envuelva sin distraerte.
2. Cierra los ojos y escucha
Sumérgete durante unos minutos. Reconoce cada capa del paisaje sonoro:
- La lluvia: ¿Gotea suave (plic plic)? ¿Golpea furiosa el suelo? ¿Retumba como un telón de agua?
- El viento: ¿Susurra, silba, aúlla, sacude?
- Los truenos: ¿Crujen cerca? ¿Retumban en la distancia como un tambor lento?
3. Comienza a escribir
Deja que los sonidos guíen la escena. Puedes apoyarte en:
Onomatopeyas
Reproduce el sonido tal cual:
“Chac-chac contra el cristal”, “Brummm en las nubes”, “Crac del relámpago”.
Sensaciones y emociones
¿Qué despiertan esos ruidos en ti o en tu personaje?
¿Calma? ¿Tensión? ¿Nostalgia? ¿Una alerta primitiva?
Acción mínima
¿Qué hace el personaje mientras escucha?
A veces basta con una respiración contenida, una manta apretada o una ventana entreabierta.
4. Escribe tu microrrelato
Máximo 500 caracteres.
Deja que la escena exista por el sonido, no por lo que se ve.
Ayuda: Solo si es necesario, puedes leer el siguiente texto, pero no puedes copiar ninguna de sus partes.
Microrrelato:
Plic… plic… luego el golpe furioso del agua, ¡chac-chac! El viento aúlla, se cuela por la ventana entreabierta: fffssss… brama. Un trueno estalla —¡CRAC!— y el cuarto tiembla. Me encojo bajo la manta. La tormenta no se ve; se escucha, se instala en el pecho, late conmigo.





