
Alguna vez escribí, que decirle a alguien que «hay que soñar porque todos los sueños se cumplen» es una estafa moral. Pocos sueños se cumplen, y son aquellos que encajan en las posibilidades, porque son realistas. Cuesta ser realista. La mayoría de los sueños no se cumplen, al menos para el común de los mortales.
Pretender que todos los sueños se cumplan, cuando nuestro inconsciente sabe que no es así, no es más que chocar una y mil veces contra una pared , pretendiendo atravesarla. Pero ojo, que no digo que no haya que soñar y esforzarse por alcanzar lo que anhelamos. No tener sueños es perjudicial, pero soñar imposibles es absurdo. No voy a poner ejemplos, porque cada uno sabe dónde le aprieta el zapato.
Los años enseñan a ser más realistas, aunque no todos acepten lo que ven. Algunos se vuelven escépticos, lo que tampoco es bueno, hay cosas por las que vale la pena arriesgar. Otros, esperan demasiado de la vida, aunque sigan dándose contra la pared.
¿Qué son los sueños? Según la RAE (Real Academia Española) en una de sus acepciones de la palabra sueño:
* «Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse».
Y la definición de soñar, de la misma fuente, en dos de sus acepciones:
* «Discurrir fantásticamente y dar por cierto y seguro lo que no lo es».
* «Anhelar persistentemente algo».
Encuentro un poco de contradicción entre lo que definen como sueño y la segunda acepción de soñar.
Mi conclusión: no sueñes, proyecta, planifica, ve en pos de lo que anhelas, plantéate objetivos, metas alcanzables. No caigas en el extremo del escepticismo, ni en el de la necedad.
La Lic. @psico.ceciliataburet, hablando de distintos tipos de duelos, menciona entre otros que hay que: «Aceptar que lo que soñaste no va a suceder», refiriéndose a lo que se enmarca en circunstancias imposibles.
Dejá de chocar contra la pared y aprendé a hacer el duelo correspondiente. Pero no seas de piedra, permitite vivir por algo. No hace falta correr por el borde del precipicio, hay senderos que llevan a lugares de realización, de pequeñas o grandes alegrías, y aunque estén trazados sobre rocas, charcos con lodo, malezas con espinas, también tienen tramos de belleza y armonía.
La vida pasa igual, y el camino es solo de ida. Nada está garantizado, pero tampoco está condenado. Somos autores y únicos responsables de nuestras elecciones, estamos solos en esto.
Hay proyectos personales que debemos elaborar solos, hay otros de parejas, de familias, comunitarios, colectivos… Tiene que haber un poco, de casi todo esto en cada uno de nosotros.
Si nos vamos a poner jodidamente exquisitos con el significado de las palabras, entonces no sueñes, proyecta. Vive, respira, arriesga, transpira, late, anda, ríe, llora, explora, explota, renace; el camino es solo de ida.
Escrito por mí y publicado en mi primer blog el 18 de enero de 2025








